
Pintores de chalets y adosados en Zizur
Pintamos chalets, pareados y adosados en Zizur Mayor y en los pueblos de la Cendea de Cizur. Fachada, porche, aleros, barandillas, la madera de fuera y el interior. Vamos a verlo, te decimos qué corre prisa y qué puede esperar, y el presupuesto no cuesta nada.
Lo que se estropea primero en un adosado
En una casa con fachada al exterior el desgaste no llega de golpe ni por igual: empieza siempre por los mismos sitios. Los cantos y las esquinas, donde el agua resbala y golpea. La franja baja de la fachada, que recibe salpicadura del suelo. Los aleros y el bajo cubierta, donde se acumula la humedad que no ve el sol. Y la madera del porche y de las barandillas, que es lo primero que pierde el barniz por la cara que da al sur.
Por eso, cuando vamos a ver un adosado, la visita empieza por fuera y por abajo. Muchas veces no hace falta pintar la casa entera: se sanea y se repinta lo que está trabajando y se deja el resto para más adelante, que sale mejor de precio y evita repetir dentro de tres años. Si algo puede esperar, te lo decimos, aunque signifique un presupuesto más pequeño.
- Visita a la casa sin coste, mirando primero el exterior y por la parte baja
- Te decimos qué corre prisa y qué puede esperar, aunque el presupuesto salga menor
- Lavado y saneado previo de la fachada, con tratamiento donde haya verdín o eflorescencias
- Madera de exterior lijada y tratada, no solo repintada por encima
- Protección de carpintería, cristales, canalón, suelo del porche y plantas del jardín
- Acabados de exterior con producto pensado para aguantar sol, lluvia y heladas
Los encargos de unifamiliar que más nos llegan
Los trabajos de unifamiliar que más nos piden en la zona:
- El adosado que lleva años sin tocar la fachada y ya se le ve la franja baja marcada
- La madera del porche y de la pérgola, que ha perdido el barniz por la cara del sol
- Barandillas y rejas de hierro con puntos de óxido que empiezan a levantar la pintura
- El bajo cubierta y los aleros, donde asoma humedad que no termina de secarse
- La casa que se compra de segunda mano y se pinta entera antes de entrar a vivir
- El garaje y el trastero de la propia vivienda, que suelen quedarse siempre para el final
Cómo se organiza el trabajo en una casa con jardín
Antes de abrir un bote damos la vuelta a la casa, porque cada cara ha envejecido a su manera.
Damos la vuelta a la casa
Antes de hablar de nada, damos la vuelta completa mirando las cuatro caras. No todas envejecen igual: la que mira al norte tarda más en secar y acumula verdín, y la que da al sur pierde el color y castiga la madera. De ahí sale qué hay que hacer y en qué orden.
Presupuesto por partes
Separado por zonas: fachada, madera de exterior, cerrajería, interior. Así puedes hacerlo todo de una vez o empezar por lo que urge y dejar el resto. Te decimos cuál de las dos cosas te conviene, y si algo puede esperar lo decimos.
Preparación, que es la mitad del trabajo
Lavado de la fachada, saneado de lo que esté suelto, tratamiento de verdín donde lo haya y sellado de fisuras. La madera se lija hasta dejar poro abierto, no se barniza encima sin más. Sin esto, lo de arriba aguanta dos inviernos.
Se pinta de arriba abajo
Aleros y bajo cubierta primero, después el paño de fachada, y al final la parte baja y los remates. La madera y la cerrajería van aparte, con su propio secado. Protegemos canalones, cristales, suelo del porche y las plantas que estén pegadas al muro.
Repaso contigo y sobrante etiquetado
Damos la vuelta juntos al terminar, con la casa fría y a otra hora del día que cuando empezamos, porque la luz cambia lo que se ve. Si aparece algún fallo, se arregla en el momento y no otro día. Te dejamos el sobrante etiquetado con el tono exacto para los repasos que hagas tú.
Lo que más pesa en el precio de un adosado
- Cuánta fachada hay y a qué altura. Un adosado de dos plantas con la fachada a la calle no es lo mismo que uno con tres caras libres y un frontón alto. La altura decide si se trabaja con escalera o hay que montar medios de elevación, y eso se nota. Se mide en la visita y va en el presupuesto desde el principio.
- El estado del soporte exterior. Es lo que más se subestima. Un paño sano se lava y se pinta. Un paño con verdín, con eflorescencias o con la pintura anterior descascarillando pide lavado a presión, tratamiento y sellado antes de abrir el bote. Lo miramos por la parte baja y por la cara norte, que es donde primero se ve.
- Cuánta madera de exterior. La madera lleva mucha más mano de obra por metro que un muro: hay que lijar, tratar y dar varias capas, y entre capa y capa hay que esperar. Un porche entero con vigas vistas y una pérgola puede pesar en el presupuesto tanto como un paño grande de fachada.
- Si entra la cerrajería. Barandillas, rejas y puertas metálicas van con su propio proceso: cepillado o chorreado del óxido, imprimación anticorrosiva y esmalte. No se puede pintar encima de un punto de óxido y esperar que aguante, así que si hay, se sanea.
- La época del año. El exterior tiene ventana. Con frío o con humedad alta la pintura no cura bien, y en pleno sol de agosto sobre una pared caliente tampoco. Aquí eso condiciona el calendario más de lo que la gente espera, así que al presupuestar te decimos cuándo conviene hacerlo, no solo cuánto cuesta.
Chalets y adosados en Zizur y en la Cendea de Cizur
Donde más adosado y más jardín hay es en los pueblos de la Cendea de Cizur y en la zona de Ardoi.
Trabajamos en Zizur Mayor y en los pueblos de alrededor: Cizur Menor, Gazólaz, Astráin, Muru-Astráin, Paternáin, Undiano, Zariquiegui, Larraya y el resto de la Cendea de Cizur. También en Pamplona, Barañáin, Berriozar, Burlada, Villava, Ansoáin y en el resto de la comarca. No es una lista cerrada: si vives en otro sitio, escríbenos y te decimos si llegamos.
Preguntas sobre pintar chalets y adosados
No siempre, y es lo primero que miramos. Si el desgaste está localizado en la parte baja, en una cara concreta o en los aleros, muchas veces se sanea y se repinta esa zona y se deja el resto para más adelante. Sale mejor de precio y no obliga a repetir el trabajo entero antes de tiempo. Si en cambio el paño está trabajando en general, te lo diremos también.
Lo mejor es primavera y principios de otoño, con temperaturas suaves y sin humedad alta. En invierno la pintura tarda en curar y en pleno agosto, con el paño al sol y caliente, seca demasiado rápido y agarra peor. Lo del interior se puede hacer en cualquier momento del año. Cuando te pasamos el presupuesto te decimos qué ventana te conviene.
Sí, y es un encargo bastante habitual por sí solo. La madera de exterior es lo primero que pide mantenimiento, sobre todo en la cara que da al sur. Se lija hasta abrir el poro, se trata y se dan las capas que pida el estado en que esté. Barnizar encima sin lijar es la forma más rápida de tener que repetirlo en dos años.
Se protegen antes de empezar. Cubrimos lo que está pegado al muro, apartamos macetas y tapamos el suelo del porche y el pavimento donde vayamos a trabajar. Si hay algo delicado que prefieres mover tú, dínoslo en la visita y lo dejamos anotado. Al terminar se recoge todo y se deja como estaba.
Sí. Además de Zizur Mayor vamos a Cizur Menor, Gazólaz, Astráin, Muru-Astráin, Paternáin, Undiano, Zariquiegui, Larraya y el resto de la Cendea de Cizur, que es justo donde más unifamiliar hay. También a Barañáin, Pamplona y el resto de la comarca. Pregúntanos por tu pueblo aunque no esté en la lista.
¿Le echamos un vistazo a la casa?
Cuéntanos qué parte te preocupa, si la fachada, la madera o el interior, y te orientamos con un precio o quedamos para verlo, sin coste.