
Quiénes somos
Qué hacemos, dónde trabajamos y cómo nos comportamos cuando entramos en tu casa. Sin adornos, que para eso ya están las paredes.
Pintores Zizur
Nos dedicamos a pintar, sobre todo casas. La mayor parte de lo que hacemos son pisos, adosados y chalets en Zizur Mayor, en los pueblos de la Cendea de Cizur y en el resto de la comarca de Pamplona. También lacamos puertas y armarios, quitamos el gotelé, colocamos papel pintado, y pintamos portales, locales, oficinas y naves cuando nos lo piden.
Pintar bien no tiene mucho misterio, pero sí mucha paciencia. El trabajo de verdad está en la preparación, y es justo lo que se recorta cuando un presupuesto sale demasiado barato. Si quieres un precio cerrado, lo mejor es ver la casa, y el que te damos después ya no cambia. Si antes prefieres una aproximación, te la damos por teléfono. Ni una cosa ni la otra se cobran, digas que sí o que no.
Lo que pasa cuando entramos en tu casa
Lo primero que ve cualquiera que contrata a un pintor no es la pared terminada, es cómo se trabaja: si el plástico cubre el suelo entero o solo un trozo, si los muebles se separan de la pared o se pinta rodeándolos, si se quitan los embellecedores de los enchufes o se pasa el rodillo alrededor. Eso se nota el primer día, mucho antes de ver el resultado.
Lo segundo es lo que no se ve. Tapar un agujero, esperar a que seque, lijar y volver a mirarlo con la luz de lado es lo que decide que dentro de unos años la pared siga igual. Es aburrido, lleva horas y no sale en ninguna foto, pero es la diferencia entre un trabajo que aguanta y uno que empieza a pedir repaso enseguida.
Y lo tercero es adaptarse a tu vida y no al revés. Mucha gente en Zizur trabaja fuera todo el día, otros tienen niños pequeños o teletrabajan desde casa. Por eso preguntamos cómo te organizas antes de dar fechas: si estarás, si prefieres que vayamos por habitaciones, si hay una estancia que necesitas libre sí o sí. El plan sale de ahí.
Te lo contamos porque, cuando compares presupuestos, es útil saber qué preguntar. Si nadie te habla de la preparación, es probable que no esté incluida.
En qué puedes confiar
Lo que firmas es lo que pagas
El importe final es el del presupuesto. No aparecen partidas nuevas el último día ni conceptos que nadie te había mencionado. Si al empezar surge algo que no estaba previsto, paramos, te lo enseñamos y decides tú antes de que se toque.
El precio se cierra viendo la casa
Por teléfono te podemos orientar con los metros. Para cerrar el número pasamos a verlo, porque es donde se decide cuánta preparación hace falta, que es lo que más lo mueve. Y la visita la hace la misma persona que luego va a pintar.
Tu casa se trata como si fuera la nuestra
Suelo cubierto de pared a pared, muebles apartados y tapados, enchufes y tiradores desmontados. Al acabar cada día se recoge, porque cuando vuelves de trabajar tienes que poder cenar en tu cocina.
Si no es cosa de pintura, te lo decimos
Hay manchas que son una humedad que sigue entrando y grietas que son del edificio, no de la pintura. Tapar eso con dos manos es cobrar por algo que va a volver. En esos casos te decimos qué es y a quién conviene llamar.
La fecha que te damos es la de verdad
Te decimos cuándo podemos empezar de verdad, sin inflarla para cerrar el trabajo. Si tienes una mudanza o una entrega de llaves con fecha fija, dínoslo y te diremos con sinceridad si llegamos.
Si todavía no toca, también lo oirás
A veces vamos a ver una pared y está bien. Tiene algún roce, pero aguanta perfectamente un par de años más. Cuando es así lo decimos, aunque signifique irnos sin trabajo. Pintar antes de tiempo solo sirve para gastar.
¿Te preparamos un presupuesto?
Deja un nombre y un teléfono y dinos qué quieres pintar. Te llamamos y lo hacemos como prefieras: con una aproximación o pasando por tu casa.